Cómo mantener una salud sexual óptima

Pide cita ahora

La Organización Mundial de la Salud define la salud sexual como un estado de bienestar físico, mental y social, que requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones íntimas, así como la posibilidad de tener experiencias placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia.

Sin embargo, no siempre se puede disfrutar de esas prácticas de forma satisfactoria, lo que puede influir de forma negativa en la vida sexual, tal y como señala el doctor José Benítez, director médico de Boston Medical Group en España. Este es el motivo principal por el que muchos hombres acuden habitualmente a la consulta, donde los expertos les ayudan a enfrentar estas situaciones, para su mejora en el ámbito de lo personal, laboral y familiar.

Las principales patologías que pueden afectar a la vida sexual de los hombres son:

  • Disfunción eréctil: se trata de la incapacidad de obtener y mantener una erección para conseguir una relación satisfactoria. El 52% de los hombres entre los 40 y los 70 años lo padecen, aunque en realidad cualquiera podrían sufrirla en algún momento de su vida.
  • Eyaculación precoz: esta disfunción, que consiste en eyacular sin control y de forma prematura durante una relación, la sufren uno de cada tres hombres.
  • Deseo: cuando éste también se ve afectado, con bajo nivel o ausencia de interés sexual, es lo que se llama falta de apetito o deseo sexual hipoactivo.
  • Curvatura del pene: también llamada Peyronie, es muy dolorosa para quien la experimenta, ya que esa curva o acortamiento del miembro masculino limita la penetración e impide mantener relaciones sexuales plenas.

Para evitar, en la medida de lo posible, estas afecciones, es importante cuidar la alimentación. El metabolismo transforma todos los nutrientes que se ingieren en energía para cumplir con las funciones vitales de respirar, pensar o moverse, entre otros, y produce hormonas, incluidas aquellas que despiertan la libido. Existen algunos alimentos, como las carnes magras, el pescado azul –rico en omega 3–, los vegetales y, sobre todo, las frutas, que ayudan a llevar una vida sexual saludable. También hay que controlar el consumo de azúcar, factor desencadenante de la obesidad.

Otro factor a tener en cuenta es el deporte. Se recomienda realizar ejercicio físico unas tres o cuatro veces por semana, durante 30-40 minutos. Con ello, la circulación, el rendimiento y, por tanto, el deseo, mejorarán. Con una buena alimentación y deporte, es más difícil que aparezcan enfermedades que pueden alterar nuestra salud sexual, como la diabetes o la hipertensión, aunque en ocasiones, por causas genéticas, no se puede evitar. En esos casos, los médicos de Boston Medical Group trabajan para que los tratamientos a esas afecciones influyan lo menos posible en la vida sexual de los hombres.

No se debe olvidar que, para que exista una erección de calidad, la circulación en los cuerpos cavernosos del pene debe ser óptima. Y hábitos como las drogas, el alcohol y el tabaco, perjudican el estado cardiovascular, afectando directamente al endotelio, es decir, a la capa interna de las arterias, provocando la disminución del volumen sanguíneo.

Por último, se deben evitar las relaciones tóxicas. El doctor José Benítez, director médico de Boston Medical Group en España, recuerda que, con una buena educación sexual, se puede disfrutar de un sexo sano, libre, seguro, placentero y consentido.