La pregunta que muchos hombres en algún momento de la vida se han hecho sobre si el tamaño del pene importa, ha desatado una gran polémica a lo largo de los años.

Aunque muchas mujeres prefieren y aseguran que un pene grande supuestamente brinda una “mejor estimulación sexual”, otras simplemente no le dan importancia, afirmando que aunque sea pequeño, ellas han logrado tener un encuentro sexual placentero y satisfactorio.

Cuando nos referimos al tamaño del pene, generalmente se piensa en longitud y en los parámetros que se han impuesto para un “tamaño normal” que es entre 13 y 15 centímetros; sin embargo lo más lógico sería considerar el grosor o circunferencia, pues es lo que permite, con el roce, una mayor satisfacción.

Si nos enfocamos a los parámetros usuales de lo grande o lo pequeño; según la experiencia de los médicos en Boston Medical Group más allá de las dimensiones o cualquier otro detalle físico, el miembro debe cumplir su función: una erección con la rigidez y firmeza suficiente para dar y recibir placer.  De nada sirve tener un pene de gran tamaño en estado flácido, si no es capaz de lograr una erección; además una vida sexual plena y satisfactoria depende de muchas cosas que poco tienen que ver con el tamaño del pene.

Ahora bien, dejando de lado la teoría de si el tamaño importa o no, es importante mencionar que el origen de dichas suposiciones inicia por la mala calidad en los encuentros sexuales que algunas mujeres han experimentado con su pareja, pues en estos casos la principal función del miembro, la cual es permitir el acto sexual para reproducción y placer, no es cumplida satisfactoriamente.

Una recomendación para las personas que sufren de una mala vida sexual, es mantener una comunicación abierta con la pareja y hablar sobre lo que les gusta sentir y experimentar durante el acto sexual.

Hoy en día está comprobado que el tamaño no tiene nada que ver con la insatisfacción de una mujer, sino que todo depende de la química y comunicación que exista entre la pareja, y la capacidad de ambos para buscar placer mutuo, para lo cual intervienen muchos más factores que el pene.

“Dentro del proceso para llegar a la culminación plena del acto sexual, el cuerpo pasa por un proceso, en el que el pene aumenta de tamaño y grosor; gracias a la presión que se origina, la sangre se acumula, haciendo que se mantenga dicha erección hasta llegar al orgasmo. El hecho de que el pene no cumpla con alguna parte de este proceso, no tiene nada que ver el tamaño. En realidad, la única preocupación que un hombre debería tener, sería la de mantener su salud física para evitar padecer disfunción eréctil, y si esta se llegara a presentar a lo largo de la vida sexual, buscar ayuda especializada para solucionarla”, comentó Teresa Flores, Sexóloga de Boston Medical Group.

La actividad sexual es sumamente importante para el bienestar físico y emocional de cada persona, y favorece diversos aspectos de la vida, que se reflejan con la pareja, la familia, el trabajo, la vida social, pero sobre todo, con uno mismo.