La eyaculación precoz, uno de los problemas sexuales masculinos más comunes

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Cuando una persona se inicia en el mundo de la sexualidad, por su inexperiencia, desconoce cuál es el prototipo de relación ideal, así como las patologías que existen y pueden alterarla. De hecho, uno de los problemas más frecuentes en los hombres es la eyaculación precoz y, sin embargo, son muy pocos los que lo reconocen. Así, uno de cada cinco varones la padecen y sólo el 15% de los afectados acuden a consulta en busca de ayuda, según estudios de la Sociedad Europea de Medicina Sexual. El doctor José Benítez, Director Médico de Boston Medical Group en España, ha explicado para Efe Salud qué es esta afección, los tipos que hay y su tratamiento.

La eyaculación precoz es la expulsión del semen de forma prematura y sin control, que ocurre con una mínima estimulación sexual, lo que limita la continuidad de la relación íntima. Esta situación provoca una insatisfacción no sólo en los que la sufren, sino también en sus parejas. Entre el 30 y el 40% de los hombres padecen un episodio de este tipo a lo largo de su vida.

Para entender esta patología, es necesario saber primero qué es el reflejo eyaculatorio. Éste se relaciona con el cerebro, el sistema nervioso central y los neurotransmisores, así como con los conductos seminales. En una situación de mucha excitación, se produce una gran saturación de estímulos sexuales en el cerebro. Y es tal el deseo de realizar la relación íntima que los neurotransmisores, en especial la serotonina, emiten ese reflejo, enviando la orden para que el cuerpo produzca la eyaculación desde los testículos, pasando por la próstata hasta la uretra, pero en un tiempo muy inferior al deseado.

Existen dos tipos de eyaculación precoz: la primaria y la secundaria. En la primaria, el individuo nunca ha controlado sus problemas eyaculatorios, es decir, ha existido siempre desde su adolescencia y, si no se trata a tiempo, puede convertirse en crónica. Mientras que la secundaria afecta a aquellos hombres que sí tuvieron control durante un tiempo, sin desajustes, pero que, posteriormente, en un momento específico de su vida sexual es cuando aparece esta afección. En este caso, suele ir acompañada de otros trastornos, ya sean infecciones, incluyendo la próstata, o disfunción eréctil.

Los tratamientos que se recomiendan para la eyaculación son una combinación de fármacos, ejercicios y apoyo psicológico.
Aunque el origen nos sea psicológico, las frustraciones de las relaciones fallidas aumentan la gravedad de la patología y el autoestima del hombre y de su pareja.