La masturbación ayuda en tratamiento de la Eyaculación Precoz

La masturbación ayuda en el tratamiento de la Eyaculación Precoz Boston Medical Group España

La eyaculación precoz  y los problemas de erección son problemas comunes en el marco de la salud sexual masculina. La eyaculación precoz consiste en eyacular antes del momento deseado, por falta de control en el impulso eyaculatorio.

Se trata de problemáticas recurrentes, aunque suela pesar sobre ellas una “ley del silencio” que retrasa o impide solucionarlas. Así que vale la pena reivindicar la liberación de prejuicios e información, como antídotos para mitigarlas.

Vale la pena recordar los falsos mitos levantados sobre esta práctica, propios del conservadurismo social y de una visión inquisitorial del sexo. Ha de quedar claro que masturbarse es sano y no provoca enfermedades. 

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Por lo que respecta a la corrección de la disfunción eréctil y eyaculación precoz, hay que destacar que masturbarse con frecuencia favorece a un mayor conocimiento de su cuerpo. En este sentido, propicia un mayor control de sus movimientos y resistencia, lo que redundará en un desempeño óptimo en las relaciones sexuales. Por consiguiente, la masturbación acompañada con un tratamiento médico eficaz, puede ser beneficioso en la solución de la eyaculación precoz. Además, aporta relajación y placer.

La masturbación acompañada de un estilo de vida saludable puede ayudar a los problemas de salud sexual. Una persona sin estrés, que evite el consumo de drogas y alcohol y siga una dieta equilibrada, verá favorecida la irrigación de sangre hacia el pene, lo que mejorará la disfunción eréctil.

Además, en el caso de  la eyaculación precoz, resultan útiles los conocidos como ejercicios de Kegel. Consisten en ejercitar la contracción del músculo pubocoxígeo (el responsable de la erección y la eyaculación), de manera que se puede llegar a controlar, gracias al fortalecimiento de este músculo. A grandes rasgos, estos ejercicios tienen como consecuencia un aumento de la resistencia de los músculos pélvicos, por lo que también son idóneos, por ejemplo, para evitar la incontinencia urinaria. Los ejercicios de Kegel pueden ser llevados a cabo de manera cómoda y en situaciones de sosiego. Estas acciones alternas son viables, pese a que, al principio, puedan parecer inverosímiles. Sin embargo, como en otros tipos de ejercicios físicos, la constancia permitirá un mayor control del músculo. Habrá que ejercitarlo como si se estuviera evitando una micción. En un primer momento, es posible que solo se aguante durante un segundo. Con el tiempo y las repeticiones, las series podrán ser más amplias y ello repercutirá en erecciones más duraderas y relaciones sexuales más satisfactorias.