Doctor sonriente Boston Medical Group España

Disfunción Eréctil y Cardiopatía

El 90% de los problemas de disfunción eréctil tienen un origen orgánico, y se muestran como un indicativo de advertencia de que el organismo no está funcionando correctamente, advierte Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas dedicadas al tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas. Un hombre con disfunción eréctil está en mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, y este primer síntoma, podría aparece entre uno y cuatro años antes de sufrir una cardiopatía.

Según los estudios de Boston Medical Group, un hombre con problemas de erección tiene un 50 por ciento más de posibilidades de sufrir un infarto que otro sano; es 1,2 veces más propenso a padecer un fallo cardíaco; y tiene un riesgo de 1,1 superior de sufrir un accidente cerebro vascular.

Según José Benítez, director médico de Boston Medical Group, “esto se debe a que las arterias del pene son las más pequeñas del cuerpo, por lo que puede ser una de las primeras zonas en dañarse, ante un problema circulatorio. La erección del órgano sexual masculino se logra a través de una respuesta vascular. La obstrucción de las delgadas arterias que componen esta vasculatura provoca una disfunción eréctil y es síntoma de un posible problema cardiovascular vital.

Un reciente estudio con más de 500 pacientes con enfermedades cardiovasculares de la Universidad de Saarland, Alemania, detectó que más del 50% había sufrido problemas de disfunción eréctil antes de padecer problemas cardíacos. El mismo estudio concluyó que, en un periodo de cinco años, el 11,3% de pacientes con disfunción eréctil fallecieron y de ellos, el 16% fue como resultado de enfermedades cardiovasculares.

En nuestro país existen más de 2 millones de hombres con problemas de disfunción eréctil y solo el 20% de ellos acude al especialista después de esperar una media de 4 años. El director médico de Boston Medical Group, asegura que “todos aquellos hombres que presentan disfunción sexual eréctil deben estar atentos, el hecho de la disminución de la rigidez peniana puede ser un factor predisponente a patologías como diabetes, hipertensión o problemas circulatorios, por lo que es fundamental acudir al médico o especialista para tratar el problema y evitar las posibles consecuencias”.

En ocasiones, los pacientes con problemas cardiovasculares tienen intolerancia a los tratamientos orales tradicionales, o están contraindicados para ellos, ya que las píldoras suelen contener sustancias que no pueden consumir. “Pero es importante recordarles que existen tratamientos alternativos, totalmente compatibles tanto con su enfermedad como con la medicación que estén recibiendo por este motivo”, explica José Benítez. “Así mismo, es vital recalcar que cualquier tratamiento ha de estar prescrito y supervisado correctamente por un médico especialista, para conseguir un efecto satisfactorio, y evitar posibles complicaciones”.