Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, advierte que la hipertensión arterial, en sí misma, y los medicamentos con los que se trata son responsables de un elevado porcentaje de problemas de disfunción eréctil. Según un estudio de la Sociedad Española de Hipertensión, -Liga Española para la lucha contra la Hipertensión Arterial (SEHLELHA)-, el 53,1% de los varones con problemas de hipertensión arterial que acuden a la consulta sufren disfunción eréctil, ya sea por la hipertensión en si misma o por los tratamientos utilizados.

La hipertensión arterial (HTA, enfermedad crónica caracterizada por un incremento de las cifras de presión sanguínea en las arterias) es uno de los factores de riesgo que pueden provocar ateroesclerosis (depósitos grasos que recubren las paredes de los vasos sanguíneos) y endurecimiento de las arterias.

Según José Benítez, director médico de Boston Medical Group, “si los pequeños vasos sanguíneos en el pene se estrechan es más difícil para ellos relajarse y llenarse de sangre durante el proceso de erección” desarrollo esencial para conseguir relaciones sexuales plenas.

Los hombres hipertensos sufren un progresivo daño de las paredes vasculares del tejido cavernoso alterando la producción de óxido nítrico y como consecuencia “imposibilita su correcta relajación, fundamental para lograr la rigidez peniana”, explica el Doctor.
En algunos casos los pacientes hipertensos notan cambios progresivos en la calidad de la erección y en algunos casos empeoran a partir del inicio de tratamientos con medicamentos antihipertensicos. Esto se debe a que “el pene de los hombres hipertensos necesita de una alta presión sanguínea para poder recibir la cantidad de sangre suficiente requerida en la erección”, explica el Doctor José Benitez.

Por esto, el Doctor aconseja que “no se debe tomar la determinación de suspender medicamentos antihipertensivos para mejorar la erección sin consultar al médico, el profesional podrá recomendar otro medicamento farmacológico con el propósito de mejorar la erección”. Un cambio no consultado no solo pondrá en riesgo la vida del paciente, sino que no modificará la calidad de la erección.

El Doctor Benítez, afirma que “la presión arterial o hipertensión puede provocar disfunción eréctil e impotencia”, pero esta enfermedad también puede provocar problemas vasculares o diabetes. Por eso es recomendable el control médico frecuente y ante el diagnóstico de hipertensión arterial se debe seguir un estricto control para prevenir sus consecuencias.

Para evitar la hipertensión arterial es recomendable caminar (es una medida simple y económica para prevenir enfermedades cardiovasculares), restringir el exceso de sal en las comidas y evitar las dietas ricas en grasas. En otros casos para controlar la hipertensión es necesario utilizar fármacos que disminuyen la tensión y los riesgos de infartos cardíacos o cerebrales.