El 73% de los hombres que consumen fármacos antidepresivos presentan problemas de disfunción eréctil, así lo resalta un estudio realizado por médicos independientes especializados en disfunciones sexuales. Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, recomienda a los pacientes que consumen antidepresivos, y experimentan disfunción eréctil, acudir al especialista para buscar tratamientos compatibles con los que solucionar el problema.

Los tratamientos para la depresión pueden afectar la función sexual. Esto se debe a que estos fármacos afectan directamente a los niveles de la hormona serotonina (una monoamina neurotransmisora sintetizada en las neuronas del Sistema Nervioso Central, SNC), que es esencial para conseguir relaciones sexuales satisfactorias, y es también conocida como la hormona del humor y del placer.

En medicina los antidepresivos están incluidos dentro de los medicamentos denominados “huérfanos” que son considerados estupefacientes o psicótropos (componentes químicos que actúan sobre el Sistema Nervioso Central) y traen como consecuencia cambios temporales en le percepción, ánimo, estado y comportamiento. Según el doctor José Benítez, director médico de Boston Medical Group estos fármacos producen “relajación que puede llevar a una disminución del interés y del apetito sexual, pero una vez que se termina el tratamiento la actividad sexual se puede volver a recuperar”.

Según José Benítez, “las personas que se encuentran bajo tratamiento médico deben revisar si estos afectan a la respuesta sexual, y si es así, deben consultar a un especialista sin abandonar dichos tratamientos”. Los medicamentos para tratar la depresión más recomendados son los antidepresivos tricíclicos (uno de los grupos más importantes de fármacos usados en las recetas médicas de los trastornos del estado de ánimo). Según Benitez “Estos fármacos regulan los niveles de serotonina que a su vez interactúa con los de dopamina y prolactina que estimulan ciertos receptores y provocan: cambios en el estímulo y motivación del acto sexual, sensibilidad del pene, la disminución del deseo sexual y el placer, incluyendo el retardo en la eyaculación, y alteraciones circulatorias con disfunción eréctil como consecuencia”.

Existe un gran número de pacientes que abandonan sus tratamientos y sus médicos no saben cuál es la razón”. Según José Benítez, “se debe a los efectos secundarios que producen estos tratamientos en muchas ocasiones, como la disfunción eréctil. Pero es importante destacar que existen tratamientos compatibles con los antidepresivos para combatir la disfunción eréctil”. Boston Medical Group recomienda el control médico frecuente y ante el diagnóstico de depresión se debe seguir un estricto control médico para prevenir las consecuencias.