La Disfunción Eréctil (problemas de erección) se ha revelado como un problema silencioso entre la población masculina. Se trata de un desvelo poco explicitado, por los complejos que los problemas de erección generan entre los hombres. Por lo tanto, el primer paso para afrontarlo consiste en buscar ayuda (si se verbaliza esta disfunción, resultará más sencillo obtener información útil sobre la impotencia).

Existen pastillas destinadas a paliar los problemas de erección, pero hay que tener en cuenta que producen efectos secundarios ciertamente molestos y que no es recomendable auto medicarse. Por lo tanto, vale la pena informarse acerca de alimentos que pueden contribuir a mejorar los problemas de erección y la salud en general.

En este aspecto, hay que recordar que estas mermas provienen, básicamente, de una deficiente circulación sanguínea (relacionada con el flujo de sangre que ha de arribar al pene) y la escasez de óxido nítrico (asociada a bajos niveles de testosterona, los cuales reducen la estimulación sexual). Estas afirmaciones desmienten rotundamente el protagonismo adjudicado al envejecimiento como causante de esta problemática, que se ha extendido creando una corriente de opinión ciertamente desinformada.

Por lo tanto, estas carencias físicas pueden ser mitigadas mediante el seguimiento, por ejemplo, de una dieta equilibrada (con presencia de todos los nutrientes básicos) y el consumo de ciertos alimentos. En esta línea se van a desgranar a continuación algunas de las claves relativas a la capacidad para mejorar el estado de las erecciones masculinas.

En primer lugar, hay que destacar la importancia de los ácidos grasos omega 3. Estos se encuentran muy presentes en los frutos secos (piñones, cacahuetes, nueces…) y los pescados azules (sardinas, salmón, etc.). Tomar frutos secos beneficia la circulación sanguínea mediante el reblandecimiento de las paredes arteriales, mientras que comer pescado incrementa la generación de testosterona. Por otro lado, es preciso llamar la atención sobre un aminoácido con gran incidencia en las erecciones. Se trata de la L-arginina, que se encuentra, además de los alimentos citados, en los productos lácteos, las carnes magras, las aves de corral, los mariscos y los frijoles.  Además debe tenerse en cuenta el jugo de sandía, cuya citrulina se transforma en el organismo en L-arginina.

En todo caso, resultarán de gran importancia las dietas equilibradas y completas. Un ejemplo de ello es la dieta madrobiotica, la cual tiene como seña de identidad el mantenimiento de una compensación física y emocional lograda a partir de alimentos que aporten energía y relajación. Se trata de una dieta que aparta deliberadamente el alcohol, los productos refinados, los cereales y las algas.

Esta dieta se adapta, a grandes rasgos, a las condiciones de la persona y a su entorno, recomendable en especial, a las personas mayores de 45 años que tienen problemas de erección e hipertensión.
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