Los pacientes que sufren disfunciones sexuales son los compradores más habituales y están expuestos a efectos secundarios impredecibles.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el 10% de los medicamentos que se venden en el mundo son falsos o de baja calidad. La mayoría de ellos se adquieren sin receta y sobre todo a través de Internet, a sitios web que no cumplen con ningún requisito ni control de calidad. Boston Medical Group alerta como los hombres que padecen disfunciones sexuales se han convertido en el principal objetivo de los proveedores de medicamentos falsos o tratamientos “milagro”. “De una forma completamente anónima, los usuarios que adquieren estos medicamentos se exponen a tomar estas sustancias sin ningún control médico y a padecer impredecibles efectos secundarios”, explica José Benitez, director médico de Boston Médical Group.

Las disfunciones sexuales, y más concretamente las masculinas, continúan siendo un tema tabú para la mayoría de los hombres que las padecen. Uno de cada tres hombres sufre eyaculación precoz a lo largo de su vida y solo un 25% de ellos acuden al especialista en busca de ayuda para resolverlo. En el caso de la disfunción eréctil, llegan a esperar hasta cuatro años, y sólo un 20% acude al médico. El anonimato que ofrece la red con la posibilidad de adquirir falsos tratamientos para solventar estos problemas, se convierte en la opción más sencilla para los hombres que se niegan a reconocer estas patologías y a consultarlas con los expertos.

Contrariamente a lo que se piensa, el 90% de las disfunciones sexuales tiene un origen biológico, y suelen ser consecuencia de la edad y los problemas de salud, como la hipertensión o la diabetes. “A menudo, las disfunciones sexuales son el primer aviso de que podemos padecer otras patologías: detrás del 70% de los problemas de erección hay un problema vascular. Por eso se debe acudir al médico en seguida, y recibir el tratamiento más apropiado con el debido seguimiento médico y teniendo en cuenta el completo historial clínico del paciente y en ningún caso adquirir o consumir medicamentos sin prescripción médica a través de Internet”, alerta José Benítez, el director médico de Boston Medical Group.

Es esencial que este tipo de medicamentos estén recetados por un especialista al igual que cualquier otra medicación. Los medicamentos no deben de ser utilizados como elementos inocuos, ya que tienen efectos secundarios en el organismo con interacciones con otras sustancias que deben de ser bien explicadas y controladas por de un especialista.