tratamiento ondas de choque

En qué consiste el tratamiento de ondas de choque

La disfunción eréctil es un problema que afecta a gran parte de la población masculina. En algunos casos se trata de la dificultad para alcanzar la erección, pero en otros el problema es tan grave que ni tan siquiera pueden mantener relaciones sexuales. Una de las soluciones a este problema es la terapia por ondas de choque. A continuación te explicamos qué es y cómo se aplica a la disfunción eréctil.

Qué es el tratamiento por ondas de choque

Lo primero que hay que saber sobre este tipo de terapia es que no se trata de una técnica invasiva, no requiere cirugía ni el uso de fármacos. Se puede realizar sin riesgo de efectos secundarios y no es necesario ningún tipo de reposo o medida adicional. Se puede llevar una vida vida totalmente normal mientras se hace el tratamiento.

La terapia de choque se lleva a cabo por medio de un aparato que emite fuertes ondas electroacústicas impulsadas por aire comprimido.

 

Aplicación del tratamiento por ondas de choque para la disfunción eréctil

Entre las disfunciones sexuales masculinas, está la disfunción eréctil. Esta afecta de manera parcial o total a una cantidad elevada de hombres, especialmente a partir de los 40 años. En la gran mayoría de los casos es provocada por factores orgánicos o físicos, y en menor medida se da por razones psicológicas.

De las causas físicas que producen la disfunción eréctil, la más común tiene origen vascular. Para conseguir una erección dura y prolongada es necesario que el corazón bombee sangre al pene. Esta sangre llena los cuerpos cavernosos y cuanta más sangre se bombee mejor es la erección.

 

Para que el proceso de estimulación y respuesta funcionen correctamente, todas las venas y arterias que alimentan de sangre los cuerpos cavernosos, han de estar sanas. El cerebro envía señales nerviosas al pene. A partir de ahí, las venas y arterias se dilatan y se llenan de flujo sanguíneo. En algunos casos, la cantidad de sangre que pasa no es suficiente, debido a que las venas no se dilatan correctamente o no tienen el paso correcto. Ahí es donde entra en juego la terapia de ondas de choque. Al aplicarla, la calidad de esas venas se regeneran sustancialmente y permiten un mayor flujo de sangre.

El tratamiento consta de ciclos de varias sesiones cada uno. La duración de cada sesión varía, siendo lo habitual unos 30 minutos o menos. En estas se aplican ondas electroacústicas de baja intensidad no invasivas. La terapia de ondas choque da lugar a un proceso en el organismo, llamado angiogénesis o neovascularización, que estimula y ayuda a la regeneración de los vasos sanguíneos atrofiados.

Para aplicarlas se utiliza un gel y un dispositivo que se pasa a lo largo del pene. La parte del glande no es necesario que reciba las ondas, ya que no tienen venas. También se aplica en la región perianal, la que abarca el espacio entre el escroto y el ano. Se suelen recibir hasta unos 3.000 impulsos por sesión aproximadamente.

 

La efectividad del tratamiento de ondas de choque

La terapia de ondas de choque es realmente efectiva, siempre y cuando el paciente cumpla con una serie de requisitos. Es normal notar una mejora desde que se recibe el primer ciclo, sin embargo, harán falta varios ciclos para lograr los mejores resultados. El tratamiento completo durará tres meses o algo más de tiempo, recibiendo una sesión por semana.

Para que los resultados resulten realmente satisfactorios, el paciente ha de tomar algunas medidas e incluso cambiar sus hábitos. Por ejemplo, si se tienen problemas cardiovasculares es necesario tratar también estos, para que el flujo de sangre que llega al pene sea suficiente. La diabetes y la hipertensión también han de controlarse antes de recibir el tratamiento, puesto que interfieren en los resultados. La vida sedentaria, el alcohol y el tabaco tienen efectos muy adversos en la función eréctil.

Los mejores efectos se notarán si al tiempo de recibir tratamiento se hace ejercicio moderado, si se evitan el alcohol y las drogas, y si se mantiene una alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras. No tener en cuenta estos factores interfiere notablemente en el tratamiento, alargandolo o mermando notablemente los resultados.

Actualmente se está empezando a utilizar en otro campo relacionado con la salud sexual, la enfermedad del peyronie, también llamada induración plástica del pene o IPP. El principal efecto de esta enfermedad es que el pene se curva excesivamente, haciendo muy complicadas, e incluso imposibles, las relaciones sexuales. Gracias a las ondas de choque, se puede atacar la banda fibrosa creada en la túnica albugínea de los cuerpos cavernosos, generando que el pene recupere la forma normal.

 

La terapia de choque por ondas es una de las técnicas para solucionar los problemas de disfunción sexual masculina más eficaces que se conoce y recomendado por nuestros expertos. La Asociación Europea de Urología incluyó este tratamiento en su Guidelines como una de las mejores opciones. Se calcula que más el 60% de los pacientes retoman su vida sexual con normalidad tras recibir todos los ciclos.

 

Efectos secundarios del tratamiento de ondas de choque

Lo mejor de este tratamiento, además de su efectividad, es que no requiere de cirugía, recuperación, reposo… Una vez se ha recibido la sesión, el paciente puede continuar su vida con normalidad. Los únicos efectos que se notan son de mejora. Al ser una terapia que no conlleva el uso de fármacos, no es agresiva para la salud. No es necesario ingerir químicos con una larga lista de efectos secundarios a tener en cuenta.

Sin embargo, este tratamiento no es para todo el mundo. Hay algunas personas que no pueden recibirlo o que necesitan un control especial. Es el caso, por ejemplo, de aquellos que tienen algún tipo de cáncer, o si lo ha tenido y aún no han transcurrido 5 años desde la operación. Los que tienen problemas cardiovasculares y utilizan dispositivos marcapasos también han de consultar al especialista antes de recibir las sesiones.