Curvatura peneana o enfermedad peyronie. Tratamiento antes de la cirugía.

¿Han visto alguna vez el pene de un pato? Es una espiral, tal cual como un sacacorchos. Imagina por un momento que tu pene es así…¿Pensaste que podrías hacer maravillas con eso? Bueno, pregúntale a alguien con curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie. ¿Qué alternativas tendría?

En una investigación realizada en Alaska por la científica Patricia Brennan, se descubrió que algunas especies de patos tienen esa forma de pene debido a que la vagina de las hembras es como un laberinto, llena de recovecos y pasajes sin salida. El pobre pato debe encontrar el camino correcto para poder fecundar. También se observó que el miembro de estas aves puede crecer a tamaños descomunales (tal vez el récord del mundo animal), de acuerdo al número de machos con los que deba competir.  


En el mundo de los humanos esto no es tan evidente, pero sí es una creencia cultural que, a mayor tamaño del pene, más viril o “atractivo” se considera al varón. Esta falacia ya ha sido desmentida por la ciencia pero, ¿qué hay acerca de la curvatura?

Es inimaginable que nuestro miembro viril pudiera tener una forma tan peculiar. ¿Cómo debería ser la vagina de las mujeres? La naturaleza es sabia, si la vagina es una camino directo a la matriz, lo más lógico es que todos los penes sean rectos. Pero no, la naturaleza a veces nos juega algunas pasadas…

Se calcula que uno de cada diez hombres padece curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie. Esto se refiere a una curvatura anormal cuando el pene está en erección

Un pene normal presenta una ligera inflexión al estar erecto para poder amoldarse a la vagina y facilitar el coito. Pero cuando esa curvatura es más pronunciada de lo normal, sí puede ser un problema grave no sólo para mantener relaciones sexuales, sino porque además, puede presentar dolor, ansiedad en el individuo, dificultad para la fecundación e incluso, una preocupación “estética”.

¿Qué le pasó a mi pene?

Es fácil darte cuenta que tu pene no es como el de los demás; no porque te dediques a hacer comparaciones en las regaderas del gimnasio, sino porque todos sabemos que el pene erecto es firme, derechito, como una flecha.

Ates de sacar conclusiones y entrar en pánico, dejemos claro que cada cuerpo es diferente. Así como hay diferentes formas de senos en las mujeres o de torso en los hombres, los penes no tienen por qué ser todos iguales.

Como seguramente sabes, dentro del pene hay dos tubos o columnas llamadas cuerpos cavernosos, además de un conducto por donde se expulsan la orina y el semen. Los cuerpos cavernosos están cubiertos por una especie de funda de tejido elástico que se llama túnica albugínea. 

La curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie aparece cuando una placa de tejido duro -cicatricial- se forma en las cuerpos cavernosos y/o la túnica albugínea, impidiendo que el pene se “estire” completamente durante la erección. El pene se doblará más comúnmente hacia arriba, pero también puede ser hacia abajo o a un lado, dependiendo de dónde se encuentre dicha cicatriz. 

Si con las primeras erecciones es notorio que el pene no está totalmente recto, habrá que evaluar en primer lugar si esto supone un problema emocional para el joven (angustia, complejo, vergüenza). Algunos penes son ligeramente ladeados, otros se parecen más a un plátano (banana). Si esto es una cuestión que dañe la autoestima del varón, la inquietud puede despejarse visitando a un Urólogo que nos oriente acerca del estado de salud de nuestro “amigo”.

Hasta ahora no existe una certeza absoluta de que la curvatura peneana tenga un origen genético, aunque sí existen varias investigaciones que apuntan hacia un factor hereditario.

Ahora, ¿qué pasa cuando la curvatura aparece de repente o paulatinamente, en una edad más madura?

En la mayoría de los casos de Enfermedad de Peyronie, se ha determinado que la causa puede ser una lesión en la zona genital, ya sea por microtraumatismos durante las relaciones sexuales (golpes bruscos), alguna actividad física como el ciclismo, un accidente (fractura del pene) o bien, tratamientos de radiación para combatir el cáncer de próstata o cirugías que han cicatrizado mal.

Cuando se produce una lesión, las células del cuerpo actúan formando una cicatriz. Si este proceso se da de forma, digamos, desorganizada, se puede producir un nudo en los tejidos y como consecuencia, la curvatura, acortamiento o estrechamiento del pene

¿Cuándo se considera curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie?

Se llama Curvatura Congénita a aquella que aparece desde el nacimiento y se manifiesta con las primeras erecciones, en la adolescencia o juventud. Según reportan Urólogos especialistas, este tipo de curvatura podría deberse a una diferencia de tamaño entre los cuerpos cavernosos y la uretra, cuando los primeros son más largos que la segunda, provocando una inclinación del pene hacia abajo o hacia un lado. Este tipo de curvatura no se considera grave, ya que por lo regular no existe tejido fibroso o cicatricial, no suele evolucionar y no reduce el tamaño del pene. Sin embargo, si la inclinación es mayor a 30º, sí podría interferir con las relaciones sexuales y a la larga, derivar en Enfermedad de Peyronie, debido a que el pene se fuerza demasiado en la penetración, lesionándose.

Por otro lado, si la anormalidad no es “de nacimiento”, sino que ocurre en algún otro momento de la vida, se denomina Curvatura Adquirida y generalmente se debe a la Enfermedad de Peyronie.


Si recordamos nuestras clases de geometría, más o menos podemos calcular cómo es un ángulo de 30º. A partir de esta inclinación, se considera una curvatura anormal que se debe atender. En casos extremos, el encorvamiento puede llegar a los 60º o formar un perfecto ángulo recto de 90º, como una “L”.

Hay otro factor -quizá el más importante- a tomar en cuenta para acudir con el Urólogo si se tiene un pene curvo: que la penetración sea imposible o dolorosa para cualquiera de los miembros de la pareja.

Si bien el erotismo tiene muchas formas de expresarse, las relaciones sexuales no pueden centrarse siempre en los juegos manuales u orales. El sexo en toda su plenitud requiere de penetración, especialmente cuando se busca procrear.

En caso de que la curvatura, sea del grado que sea, no suponga una dificultad para lo anterior, no incomode a quien la padece o a la pareja, tal vez el paciente no considere necesario visitar a un médico. Sin embargo, es importante saber que la Enfermedad de Peyronie es progresiva. Con el tiempo, la curvatura se va haciendo más pronunciada, acortando el pene. Seguro que para muchos hombres, ésta sí es una gran mortificación. ¿Qué hacer entonces?

¿Qué alternativa de tratamiento hay para la curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie?

Cuando se habla de curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie, probablemente en lo primero que se piensa es en una cirugía. Da miedo, desde luego, tal vez esa sea la razón de no buscar ayuda médica. 

Te alegrará saber que la cirugía es la última alternativa, se recomienda sólo en casos extremos, donde otro tipo de tratamientos no han dado resultado.

Antes de llegar a una intervención quirúrgica, los expertos en salud sexual masculina pueden ofrecerte soluciones no invasivas que, se ha podido comprobar, dan muy buenos resultados. 

Terapia de ondas de choque.

La terapia de ondas de choque para tratar la enfermedad de Peyronie, consiste en la aplicación de ondas acústicas de baja energía directamente en la zona afectada del pene, es decir, sobe los tejidos dañados. 

Éstas promueven la oxigenación, una notable mejora en la circulación sanguínea y la estimulación de las células para regenerar los tejidos, transformándolos de rígidos, a más elásticos. Al mismo tiempo, se incrementa la vascularización en los cuerpos cavernosos y la vasodilatación. Así, además de disminuir notablemente el dolor, se promueve una mejor reabsorción del calcio -recordemos que la curvatura peneana es producida por una calcificación de los tejidos- con un efecto muy positivo sobre la capacidad de erección y la posterior corrección de la curvatura.

En la experiencia con miles de pacientes, se ha demostrado que la terapia de ondas de choque puede detener la evolución de la enfermedad de Peyronie.

Para el paciente es muy reconfortante saber que esta alternativa de tratamiento es indolora, sin efectos secundarios y en unas cuantas sesiones, se pueden empezar a notar los cambios.

Es muy importante que, al tratarse de un padecimiento no tan común, se busque un especialista en el tema y/o una clínica certificada con experiencia en estos casos, con la tecnología necesaria para ofrecer este tratamiento. Si un médico te dice -sin mayor revisión- que la única opción es la cirugía, nuestro consejo es que busques una segunda opinión calificada. En Boston Medical Group México podrás encontrar magníficos especialistas en el ramo, concretamente en Enfermedad de Peyronie, y la más avanzada tecnología médica para tratar la curvatura peneana.

Si la terapia de ondas de choque es el tratamiento adecuado para ti, sólo el médico experto puede determinarlo, pero es bueno saber que ésta es la opción de primera línea antes de llegar a un procedimiento más invasivo como una cirugía.

La curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie, ¿se puede tratar con medicamentos?

Este tema es controversial entre la comunidad médica. A pesar de que ningún medicamento tomado o de aplicación tópica ha mostrado resultados comprobados, algunos doctores opinan que los tratamientos farmacológicos con vitamina E, corticoides o incluso hormonas, pueden ayudar. La realidad es que no hay estudios científicos que respalden esto. 

¿La cirugía es la única alternativa para quienes padecen curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie?

Definitivamente, no. Ya explicamos qué es y en qué consiste la terapia de ondas de choque. Sin embargo, pueden darse casos extremos donde la lesión en el pene lleve muchos años de avance o por alguna causa especial, el paciente no encuentre una visible mejoría con el tratamiento de primera línea. 

La cirugía sólo es recomendable en casos donde la Enfermedad de Peyronie es muy severa y además causa disfunción eréctil.  

Existen diversas técnicas quirúrgicas para corregir la curvatura del pene. Explicar cada una de ellas no es tema de este artículo. Un médico especializado en cirugía peneana es el mejor calificado para informar sobre qué tipo de intervención es el indicado, dependiendo de la condición de cada paciente. 

El Profesor Goldstein, Urólogo y Académico de la Boston University, afirma que hay dos normas fundamentales que deben seguirse en la cirugía de curvatura peneana: la número uno es que “la mejor cirugía peneana es la primera. Las reoperaciones son más difíciles y con peores resultados. La segunda norma es que la cirugía de la incurvación del pene debe de realizarse en el momento adecuado y aplicar la técnica más apropiada para cada incurvación.”

La curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie es una condición de la que los hombres no hablan. A diferencia de otros padecimientos como la eyaculación precoz, esta anomalía física es difícil de ocultar…y de ignorar. Mientras el pene siga siendo funcional, poco importará para algunos la apariencia estética. No nos engañemos, al igual que a una mujer pueden causarle inseguridad, vergüenza o acomplejarle unos senos demasiado pequeños, un “defecto físico” en el pene puede robar a un hombre la seguridad en sí mismo y el placer con su pareja. 

Este problema tiende a empeorar y puede llegar a ser un impedimento para tener relaciones sexuales, ya no digamos placenteras, ¡tenerlas, simplemente!

Los patos podrán sentirse orgullosos de la forma de su pene e ir cantando alegremente “cué cué”. Un hombre, no. Pero no tiene por qué sufrir en silencio ni conformarse con una vida sexual a medias.

Si padeces curvatura peneana o Enfermedad de Peyronie, hay una excelente alternativa de tratamiento antes que la cirugía.

Consulta a los expertos en salud sexual masculina de Boston Medical Group México e infórmate sobre la terapia de ondas de choque, avanzada tecnología médica para tratar la curvatura peneana.