Un reciente estudio de  Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, indica que un bajo nivel de testosterona es la causa del 72% de los casos de pacientes que sufren Falta de Deseo Sexual. Como principal hormona masculina, la testosterona juega un papel crucial en el desarrollo de una vida sexual plena y saludable, así como el correcto funcionamiento del organismo. Los resultados del estudio se han obtenido a partir del análisis de 551 pacientes con Falta de deseo puro.

Al contrario de la creencia generalizada, que consideraba como principal causa de la falta de deseo un factor psicológico, la falta de deseo responde en la mayor parte de los casos a un trastorno hormonal, que puede tener efectos en otros aspectos de la salud.
La testosterona es un andrógeno responsable de ayudar en la producción de espermatozoides en los hombres, pero, además, es responsable de estimular y mantener la función sexual masculina. Cuando los niveles de testosterona se reducen en el organismo por diferentes motivos, se produce una pérdida de deseo sexual, y en algunos casos incluso puede llegar a producir disfunción eréctil.
Es importante destacar también que esta hormona es la encargada de desarrollar otras características sexuales secundarias masculinas como: vello facial, engrosamiento de la voz de los chicos durante la pubertad o aumento de la masa muscular y la fuerza, además de mantener la densidad ósea. “La testosterona cumple un papel muy importante para el correcto funcionamiento del organismo, por lo que es vital controlar su correcto funcionamiento y prevenir otros problemas de salud más importantes” explica el doctor José Benítez, director médico de Boston Medical Group. “Al igual que sucede con otras patologías sexuales masculinas, la falta de deseo puede ser un indicador de que algo en nuestro organismo no funciona correctamente y es muy importante acudir al médico especialista”.
Los niveles de testosterona se reducen de forma natural a partir de los 30 años, en una media del 1%. Pero existen otras causas que pueden provocar una disminución anómala de los niveles de testosterona y que afecta al 5% de los hombres (y casi al 20% de los mayores de 70).
Una disminución anómala de los niveles de testosterona puede deberse a diferentes problemas de salud como: la pérdida de uno o dos testículos; deficiencia de zinc; hipogonadismo primario o secundario; diabetes desde edades tempranas; o incluso un síntoma de determinados tumores cerebrales.
Además, algunos hábitos de vida poco saludables también interfieren en la alteración de los niveles correctos de testosterona, como la obesidad o el abuso del alcohol. La obesidad supone uno de los principales factores de riesgo en varones, ya que los tejidos adiposos facilitan la conversión de la testosterona en estrógenos, hormona femenina.
Algunos de los síntomas más comunes consecuencia de un bajo nivel de testosterona son: falta de deseo, disminución de las erecciones matinales,  disfunción eréctil, flacidez muscular, y cansancio físico. Los niveles normales de testosterona varían entre 300 a 1.200 ng / dl. y se pueden conocer gracias a un sencillo análisis de sangre. Es recomendable tratar a los pacientes cuyos niveles están por debajo de 300.